Vacaciones una vez al año y vivir el presente todos los días

Estamos en pleno verano, algunos de vacaciones  y otros a punto de estarlo y quizás algún otro en plena temporada alta de su trabajo, lo que supone no poder ni plantearse unas vacaciones. Pero en general, las vacaciones parecen ser la fecha más esperada del año, los días en los cuales realizamos aquello que más deseamos, sin prisas, sin horarios, sin rutinas, dedicándonos a hacer lo que más nos gusta.

¿Pero, os habéis preguntado realmente qué estamos haciendo? Nos pasamos todo el año esperando que llegue una fecha en concreto y a veces nos olvidamos de nuestro día a día, en el cual siempre ocurren cosas buenas y en el cual podemos también realizar lo que nos gusta disfrutando de cada detalle, pero muchas veces nuestra mente está centrada en otros temas y somos incapaces de prestar atención a los pequeños detalles que que nos van ocurriendo.

  Cuando nuestra mente está demasiado centrada en el pasado es incapaz de centrarse en  lo que está sucediendo en el momento presente, quizás un gesto amable de alguna persona, escuchar una canción nueva que nos guste, una comida deliciosa o una siesta reparadora. Son pequeñas cosas que nos ocurren todos los días que convierten nuestra vida en más agradable. Focalizando en el pasado sobre todo recordando circunstancias dolorosas o que nos parecen injustas nos sentimos tristes y desanimados, con lo cual se hace muy difícil la tarea de disfrutar del presente.

 Cuando nuestra mente está demasiado centrada en el futuro, como cuando contamos los días para que lleguen las vacaciones, o cuando estamos pensando que va a ocurrir algo negativo, tampoco está centrándose en disfrutar de lo que va aconteciendo en nuestro día a día. De manera que tiende a anticipar lo que va a ocurrir y las personas en general se muestran más ansiosas, no pudiendo disfrutar de forma relajada del presente.

 

Aunque no podemos olvidar lo importante que son las vacaciones y el descanso. No es necesario viajar o hacer grandes planes, todo depende de las circunstancias personales de cada uno. Pero simplemente con desconectar de la rutina nuestra mente descansa. La vida está llena de momentos maravillosos, disfrutémosla no sólo en vacaciones, sino también todos los días.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *