¿Te quieres a ti mismo? La autoestima.

Quererse a uno mismo parece más bien una utopía, pero debemos saber que es algo posible, alcanzable y necesario para llegar a la plenitud. Y es que no es fácil quererse cuando estamos constantemente expuestos a críticas y juicios de valor de otras personas sobre cómo somos y lo que hacemos. Esto puede debilitar nuestra autoestima si nos dejamos llevar por lo que nos dicen e incluso ser demasiado críticos con nosotros mismos, llegando a tener conductas autodestructivas, como por ejemplo comer compulsivamente o fumar y beber más de la cuenta, con el fin de sentirnos mejor, pudiendo ocasionar precisamente el efecto contrario.

Para empezar a querernos a nosotros mismos la primera pregunta que hay que hacerse es ¿quién soy? ¿cómo soy? Y a partir de ahí definirte tanto con aspectos de personalidad, como físicos. Y entonces preguntarte ¿qué me gusta de mí, cuáles son mis potencialidades? Seguro que hay muchos rasgos que te gustan aunque te cueste reconocerlos, pero con ese reconocimiento de lo que nos gusta de nosotros ya estamos empezando a fortalecer nuestra autoestima y a querernos a nosotros mismos.

Lo siguiente que tenemos que hacer es preguntarnos ¿qué es lo que no me gusta de mí? Quizás algún rasgo de personalidad, quizás algún miedo por superar, el corte de pelo, la forma de vestir, o cualquier otro aspecto, y a partir de ahí preguntarte ¿qué puedo mejorar de lo que no me gusta? Y de todo lo que se pueda mejorar empezar a dar pasos para mejorarlo y de lo que no se pueda mejorar como algún rasgo físico concreto, como por ejemplo la estructura ósea o  la altura, pues aceptarlo y pensar que eso es sólo algo que nos define de muchísimas otras cosas que hacen que seamos nosotros mismos. Aceptarnos tal y como somos y seguir mejorando todo lo posible nos ayudará a querernos cada vez más.

Otras conductas que te van a ayudar a sentirte mejor contigo mismo son las conductas de autocuidado como pueden ser cuidarte por ejemplo cocinándote lo que te gusta y es saludable, permitiéndote algún capricho, manteniendo una buena higiene, permitiéndote dormir una buena siesta y en general todo lo que implique tratarte con cariño, evitando por supuesto insultos y verbalizaciones negativas hacia ti mismo como «soy un inútil, soy tonto, soy lo peor …etc».

Empieza ya a cuidarte y a quererte más y sé la mejor versión de ti mismo.

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