“Se acabó el amor” ¿Es cierto que se termina el amor con el paso de los años?

  Las personas se enamoran y bien es conocido lo que ocurre a nivel químico en nuestra mente cuando nos enamoramos, una completa revolución química hace que no podamos pensar en otra cosa que no sea la persona amada, nuestras energías y atención se centran casi en exclusiva en ella. En nuestro cerebro se liberan sustancias químicas como la dopamina, serotonina y oxitocina encargadas de esos sentimientos que provocan sensaciones de euforia, bienestar y placer.

  Hoy en día sabemos que esta fase de enamoramiento tiene fecha de caducidad, que tiene una duración de entre uno y tres años . Ese estado de hiperestimulación de nuestro cerebro empieza a debilitarse volviendo poco a poco a la normalidad, ya que no es saludable a largo plazo mantenernos con esos niveles que podrían provocar a la larga un desgaste cerebral, permitiéndonos al mismo tiempo centrarnos en otros aspectos importantes de nuestra vida.

  Pero ¿qué pasa tras esos primeros de relación, se acaba realmente el amor? Se podría decir que el amor se tranforma y dejamos de sentir esas sensaciones con esa intensidad tan elevada, lo cual no significa que ya no estemos enamorados, sino que ha finalizado la fase de enamoramiento, porque el amor no se termina si nosotros no queremos que eso ocurra.

  Puede que coincida con el nacimiento de los hijos y la crianza, lo cual puede favorecer aún más el declive de la relación ya que se dispone de menos tiempo para cuidar de la otra persona y casi todos los esfuerzos se centran en la crianza de los niños. Lo cierto es que cuando se tienen hijos no se dispone del mismo tiempo para dedicar a la pareja, ni siquiera a nosotros mismos.

  Pero es importante ser consciente de todo esto, ya que puede ayudarnos a prevenir ´consecuencias negativas y modidicar las situaciones para que el amor no caiga en picado.  El permanecer cerca de nuestra pareja, el contacto físico, compartir vivencias agradables y las relaciones sexuales hacen que se liberen de nuevo las mismas sustancias químicas encargadas de la fase de enamoramiento. Cuando pasa la fase de enamoramiento, entonces somos los responsables de que la relación siga adelante y que la llama del amor y de la pasión siga encendida.

  Es conveniente que la pareja se siente a dialogar y planifique su tiempo, que ambos propongan qué cosas echan de menos realizar juntos y se dispongan a programarlas para posteriormente realizarlas. Pueden ser actividades cotidianas como ver una serie o película elegida por ambos, preparar una cena romántica con comida especial, música y velas, un masaje, o incluso otras actividades fuera de casa aunque requieran de ayuda de terceras personas si es que se tienen hijos, como puede ser ir al cine, a cenar, al teatro, a bailar o a practicar algún deporte juntos. Puede variar en función de los gustos y preferencias de cada uno.

  Muchas parejas se empiezan a desanimar con el paso del tiempo de la relación. Se empiezan a  desmotivar, empiezan a dejar de conquistar cada día a la otra persona, de mimarla, de sorprenderla, etc., Pero es un gran error resignarse y pensar que no hay solución o dedicarse simplemente a quejarse lo que puede mermar mas aún la relación y provocar incluso más distanciamiento.

  Lo más importante es darse cuenta y seguir cuidando cada día a nuestra pareja como si fuera la flor más preciada de tenemos en nuestro jardín. Las flores o plantas se riegan y necesitan unos cuidados diarios, de lo contrario se marchitan y finalmente mueren. Pues esto mismo exactamente es lo que ocurre con una relación de pareja cuando pasan los años ¿Por qué se deja de cuidar, es que que pensamos que se alimenta sola?

  Es importante que nos preguntemos por qué la relación se ha deteriorado, si es debido al nacimiento de los hijos, debido a problemas en el trabajo, problemas de ansiedad o depresión quizás. A veces lo que ocurre es que alguno de los miembros de la pareja tiene un problema personal que le causa inestabilidad emocional y eso está afectando directamente a la relación, ya que al estar desmotivado, estresado o deprimido, son estados que le impiden centrarse en alimentar su relación de pareja, ya que en algunos casos cuando ocurre esto hasta dejan de cuidarse ellos mismos. Entonces es conveniente poner solución al problema personal para después centrarse en mejorar la relación. Pero si dejamos que el tiempo pase sin más, que los días pasen, lo único que estamos haciendo es dejar que nuestra flor más preciada se marchite y aumenten las probabilidades de que muera.

  Así que reguemos las flores de nuestro jardín, las que no queremos que se marchiten nunca y permanezcan a nuesto lado para siempre.

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